Desde el principio de los tiempos, las sociedades han contado con dirigentes políticos, sacerdotes, diferentes tipos de dioses castigadores. La sociedad es entonces como el alimento del que se aprovechan de nosotros, el pueblo, sin piedad, sin importar si queda algo de nosotros o no. El sistema legal que tenemos implementado en nuestra sociedad, nos trata como subordinados, deseando acabar con la poca integridad que nos han dejado, es así como la sociedad pierde la importancia del valor de los tan reconocidos derechos.
Las dictaduras que se sufrieron en áfrica, cosa que he visto últimamente en televisión de las atrocidades que hacían, sin importar asesinar a niños, mujeres, ancianos y hombres, incluso practicaban el canibalismo, ya que su líder decía que la carne del enemigo daba fuerza extrahumana; detallando, observando de una manera realmente impresionada este documental, me pregunte, ¿hasta dónde pueden llegar las personas con un líder de este tipo?
Sin irnos tan lejos, tenemos ejemplos en nuestra sur América, como en Chile, Perú, Argentina. Donde se ordenaron asesinar a miles de personas a costa de dictaduras, masacraron y atentaron contra su mismo pueblo. Históricamente nuestra Colombia, está fuertemente marcada, desde la época de la colonia hasta hoy en día, nuestra Colombia está sometida por la guerra, para ser más exactos, por la guerrilla.
Siempre las sociedades en conflicto, han sido negocio para el estado, sin importar vidas, derechos y además pasando por encima de la reconocida “democracia”. ¿A dónde iremos a parar? Si de por si las sociedades, tienden a repetir la pérdida de valores y derechos. Hechos a pensar y reflexionar, sobre la cruda realidad social mundial. Y por ultimo me pregunto ¿es del ser humano vivir en conflicto? La verdad yo no creo que sea necesario.
Ya es hora de cambiar y de hacernos valer y saber cómo los seres humanos, supuestamente racionales que nos hacemos llamar, si tan racionales somos, hagamos valedero y cumplido el derecho a la vida y a ser tratado dignamente!
Diana Carolina Álava Salas


No hay comentarios:
Publicar un comentario